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Consejos el primer día de tu trabajo

13 Feb

Autoconfianza, prudencia, paciencia y entusiasmo son los factores clave

Ya has hecho lo más difícil, eres uno de los afortunados que, en plena crisis, has conseguido un nuevo empleo. Estás feliz por la nueva etapa que se abre ante ti pero también te inquieta ese porvenir incierto que te espera. ¿Cómo será tu jefe? ¿Habrá un buen ambiente con tus compañeros? ¿Te integrarás bien? Respira hondo y toma nota de estos diez consejos para ayudarte a entrar con buen pie en tu futuro laboral.
1. Ten confianza en ti mismo: Ya te han seleccionado, eso significa que tus características se adaptan al perfil que la empresa necesita. Repasa mentalmente tus cualidades y también tus defectos, esto te ayudará a saber de lo que eres capaz. Si tienes seguridad en ti mismo las personas de tu alrededor lo notarán y confiarán en tus posibilidades.
2. Infórmate sobre la empresa: Pregunta a tus contactos o visita la página web de la compañía y trata de conocer algo de su historia, así como su estructura y funcionamiento. Además, entérate de detalles prácticos cómo su ubicación o la forma de llegar que te ayudarán a ir sobre seguro en el primer día.
3. Sé puntual: Procura llegar algunos minutos antes de la hora de inicio, ya estarás lo suficientemente intranquilo como para que un retraso te convierta en un manojo de nervios. En los siguientes días comprobarás si el personal cumple estrictamente el horario o si existe flexibilidad en este sentido y podrás adaptarte a lo que hagan los demás.
4. Toma nota de los datos importantes: Lleva un cuaderno y un bolígrafo y apunta aquellos datos que puedas necesitar: claves, instrucciones, horarios, etc. No tengas inconveniente en preguntar las dudas que tengas, aunque con moderación, no necesitas saberlo todo en un día.
5. La primera impresión es fundamental: Son varios los factores que influyen en la primera impresión que los demás se forman de nosotros y todos ellos son importantes: el lenguaje corporal, la forma de expresarnos y la vestimenta que llevamos son determinantes. Nuestra mejor tarjeta de visita es la sonrisa, que nunca debe parecer forzada. Al expresarnos, debemos ser educados, prudentes, amables y seguros y nuestra vestimenta ha de ser discreta y esmerada; mejor ser más formal de lo que se requiere que llamar la atención por lo contrario.
Hay que tener presente que nos prejuzgarán en función de lo que hagamos o digamos (efectivamente estamos en el punto de mira) y también de los prejuicios cognitivos e intereses del grupo y sus directivos. Has dicho algo en tus opiniones acerca de aportar mejoras en ….., has hablado de tus aficiones, religión, ideas políticas …. uh mejor no lo hagas, puedes crearte enemistades y ya te han prejuzgado forever. Cito varios ejemplos, una persona con mentalidad abierta que hable a nivel de trabajo y de forma agradable con un superior para querer comprender un proceso en dicha empresa, puede ser motivo de mal interpretación por parte del resto de directivos y grupos: en una mentalidad cerrada, se traduciría en uh es un@ trepa. Si vienes de una multinacional determinada, pueden tener una imagen de las personas que trabajan allí, y sin más, incluirte en dicha imagen. Si opinas o aportas, puede alguien sentirse agredido, y a partir de aquí todo serán rumores en el grupo  …… Hay muchísima casuística.
6. Conoce tu entorno laboral: Trata de memorizar los nombres de las personas con las que a partir de ahora tratarás diariamente: tu jefe y tus compañeros directos. Ubica tu puesto de trabajo y los lugares que frecuentarás: el despacho de tu superior, el lugar donde se encuentran las impresoras y fotocopiadoras, la cafetería, los servicios, etc.
7. Únete al grupo de forma natural: Las relaciones profesionales necesitan su tiempo, no es necesario forzar la situación, tus compañeros acabarán integrándote en su grupo. Si participas en alguna reunión sé prudente, escucha con atención y no hables demasiado. Participa solo cuando tengas algo interesante que aportar, así tu criterio será respetado desde el principio. Aunque a veces, esto no resulta fácil, sobre todo en ciertos grupos.
Hay grupos más abiertos, otros más cerrados. Los abiertos pueden ser en empresas con gente joven, por ejemplo del sector tecnológico ….. dónde no hay tantos prejuicios y son más open mind; sin embargo en empresas más tradicionales y con dinámicas de grupo muy especiales e inquisidoras más vale callarte. Si ni el primer día, ni a la semana ni al mes ….. les gusta que aportes y tú carácter es implicarte, participar, colaborar, aportar, ten por seguro que no les gustarás, es más se podrán sentir agredidos y crearles inseguridades, con lo que irá en tu contra y pensarán , est@ de qué va?, cuando tu intención puede ser la mejor del mundo, no lo verán así.
Hay que conocer la empresa, el grupo, saber cómo es, y esto se requiere tiempo. Si te interesa, si el integrarte al grupo requiere manipulación, deja que te manipulen y estarás allí toda tu vida, pero si tienes criterio y ,aunque sabes adaptarte, no aceptas manipulaciones, lo tienes mal. Ten presente que van a decir que no encajas en el grupo y que eres diferente….
Consejo: cállate si te interesa, has de hacer lo mismo que ellos,  y recuerda “más vale caer en gracias que ser gracioso”. Si no te interesa, be different and be yourself, búscate otra empresa con otra mentalidad y cultura.
8. Fíjate en lo que hacen los demás: Recuerda la máxima “Donde fueres haz lo que vieres” y sigue el ejemplo de tus compañeros a la hora de comportarte, observa factores como la forma en que se dirigen al jefe, si el ambiente es serio o distendido o si se come en la oficina o fuera.
9. Muestra tu predisposición a aprender: Expón tu interés por los detalles del puesto y por la estrategia y los objetivos de la empresa. Si transmites tu optimismo y entusiasmo ante el trabajo, tus superiores te considerarán una persona capaz de sacar adelante cualquier proyecto.
10. No te exijas demasiado: Ten presente que es tu primer día y que nadie espera que vayas a rendir al 100%; necesitas un periodo de adaptación para ir aprendiendo todos los procedimientos y tareas que tendrás que llevar a cabo. Más adelante tendrás tiempo de desarrollar tus habilidades y demostrarlas. Si pasa el tiempo y ves que no te pasan información, te dejan de lado y no se comportan debidamente contigo, háblalo con tus superiores.

 

Y después de un mes……….

Una vez pasado un primer período trabaja lo mejor y lo más profesionalmente posible y be yourself. Si te encuentras obstáculos, miedos, inseguridades, no te facilitan información y hay gente muy poco profesional en tu camino da una lección de saber estar. Además, si durante el período de prueba no te sientes cómod@, puedes comunicarlo a la empresa, si vale la pena, te escuchará y apostará por tí, sino te escuchan o ayudan ves enviando nuevos CV y búscate algo que vaya contigo. Nunca nos creamos lo que una empresa te vende, luego la realidad es muy diferente.

Fuente parcial: abc

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

 

Vacaciones sin stress

7 Ago

Dejar la mente en blanco durante las vacaciones es básico para conseguir que la cabeza no continúe trabajando y poder relajarse, en caso contrario, se corre el riesgo de que mientras el cuerpo veranea en una isla o en lo alto de una montaña, la cabeza se fugue a septiembre para adelantar la vuelta al trabajo.

Hay personas con niveles elevados de ansiedad o estrés que no olvidan las rutinas del año y no logran relajarse. Si los caudales de ansiedad no bajan en vacaciones o, por el contrario, suben, el período de receso termina transformándose en un estrés en lugar de un descanso.

Los días de vacaciones son sinónimo de tranquilidad, descanso y ocio. Sin embargo, las dificultades para desconectar y los agobios previos antes de la marcha pueden ensombrecer los días más esperados del año para el trabajador. Además, a diferencia de hace apenas una década, hoy en casi todos los destinos de veraneo hay disponibles conexiones de Internet, además de dispositivos personales que permiten la conectividad constante, como móviles.

Es importante que el empleado tenga en cuenta una serie de acciones previas a su marcha de vacaciones. Por un lado, para iniciar su época estival tranquila; y por otro, para que la vuelta, ya de por sí dura, no se haga demasiado cuesta arriba.

De acuerdo con un estudio de Randstad, el 59% de los trabajadores asegura que las jornadas más estresantes de su rutina laboral son los días anteriores a su periodo vacacional. Además, el 58% reconoce que mientras sus colegas disfrutan de sus días, su carga de trabajo aumenta. Según el mismo estudio, el 36% de los españoles piensa en el trabajo mientras descansa, según la empresa de recursos humanos y el 42% de los empleados encuestados admite que contesta las llamadas y los correos electrónicos de su compañía durante sus vacaciones.

¿Por dónde hay que empezar para, disfrutar de las vacaciones sin tener ocupada la cabeza con el trabajo?. Un buen inicio es apagar el móvil, quitarse el reloj, desconectar el ordenador, tomar conciencia de que la vida sólo existe en el presente y ,además, si se dejan los deberes hechos, es más fácil estar más tranquilo y descansar. Por ello, indico algunas recomendaciones que me han funcionado para evitar pensar en el trabajo mientras se descansa:

1.Planificar: realizar un listado de actividades con metas y fechas límite

2.Organizar los recursos: separar las tareas que quedarán pendientes y planificar las que pueden surgir en el último momento

3.Delegar: para gestionar mejor el tiempo

4.Planificar reuniones claves

5.Priorizar: decidir qué tareas se completan antes y después de las vacaciones

6.Informar de la marcha: tanto a compañeros, como a clientes o proveedores

7.Reunirse con el equipo: para concretar la asignación de tareas

8.Ordenar el puesto de trabajo

9.Planificar el regreso: conocer lo que queda pendiente y la situación de los proyectos

10.Cumplir con los compromisos

Para conseguir aprovechar al máximo el descanso mental mental, algunos consejos:

1.Predicar con el ejemplo: los directivos deben fomentar la conciliación de vida personal y profesional

2.Ajustar las vacaciones a la capacidad de desconexión: es recomendable elegir un periodo largo de vacaciones

3.No encender el ordenador

4.Planificar las vacaciones

5.Delegar tareas

6.Tener un último día de vacaciones tranquilo

7.Cambiar la rutina en vacaciones: cambiar los horarios diarios y bajar el ritmo de actividad

No obstante, sólo la mitad de los trabajadores podrá poner en marcha estos consejos: el 51,43% de los empleados no tendrá días de descanso por la recesión económica, según Randstad. Ya vendrán tiempos mejores, hay que ser optimistas.

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing