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¿Qué directivos o directivas quieren las empresas ?

12 May

Hablamos de un mercado cada día más exigente que lleva a las empresas a demandar nuevas habilidades y competencias para sus empleados con el fin de obtener mejores resultados de forma más eficiente, aumentando la productividad y la competitividad de sus negocios. El escenario actual obliga a los directivos y mandos intermedios a desarrollar habilidades camaleónicas y reinventarse o reciclarse, si es necesario.

Hoy en día se necesita conocimiento técnico y experto. La experiencia, habilidad en las técnicas de negociación y cualidades interpersonales como la proactividad o la capacidad de adaptación son algunas de los aspectos más valorados en los directivos y mandos intermedios. Sin olvidarnos de las relaciones con las personas, sabiendo persuadir, animar y motivar.

La suma de estas habilidades, junto a la formación específica, podría detallarlas en estos 10 puntos:

1. Capacidad de adaptación: permitiendo una mejor integración y relación de los equipos de trabajo, clientes y proveedores.  Alta tolerancia a los cambios y pronta adaptación a ellos.

2. Idiomas, al menos inglés. Según la posición, se podrán necesitar otros.

3. Capacidad de innovación y creatividad. Tener claras las ideas. Cuestionar los límites de lo que nos rodea y tener la capacidad de generar nuevas realidades.

4. Lealtad: las personas con experiencia dentro de la empresa son la rentabilización de una inversión que ya se ha realizado.

5. Polivalencia: un empleado con habilidades en diferentes campos y que pueda desempeñar trabajos en diversos puestos puede abarcar más fases dentro del proceso de producción y, por tanto mejor coordinación de diversas áreas.

6- Organización, planificación y capacidad de asumir riesgos. Tener orientación a resultados pero, a la vez, saber reconciliarse con la posibilidad de un fracaso.

7. Proactividad: tomando iniciativas en el desarrollo de proyectos creativos y asumir las responsabilidades que esos proyectos implican, siempre rodeándose de de positividad y optimismo intentando ver siempre el vaso medio lleno.

8. Capacidad de trabajo: concentrar las energías en su tarea y llevarla a cabo aunque ello implique más esfuerzo de lo normal.

9. Capacidad de negociación: para alcanzar negociaciones y mejorar las condiciones costo – beneficio.

10. Habilidades interpersonales: muy necesarias para mantener una comunicación interna fluida, un ambiente laboral agradable y motivador, así como un alto nivel de trabajo en equipo, sabiéndolo gestionar y coordinar. Asimismo optimizar el talento.

Las relaciones con clientes y proveedores también se ven beneficiadas con un trabajador con buenas aptitudes para las relaciones sociales. Sin olvidarnos que deben saber manejar las percepciones que todos los demás tienen de ellos.

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

El presentista, el rey de las tribus en la oficina

12 May
Interesante artículo de http://www.expansion.com/ hablando sobre una figura que se da en gran parte de las empresas y muy de acuerdo en la exposición que afirma que el presentista, tal y como lo conocíamos hasta ahora, ha evolucionado no sólo pretendiendo ‘hacer bulto’, sino también fingiendo que trabaja más que sus compañeros, lo que no significa que se cargue con más tareas sino que aparenta que las tiene. Y ésta es otra de las consecuencias de la delicada situación económica que está atravesando España y el débil mercado laboral en el que nos movemos. ¿Quién no ha conocido o conoce personas que actúan de esta manera?
El artículo dice:
Ni el trepa, ni el pelota, ni el relaciones públicas. Con la crisis, el presentista es la figura con más notoriedad en la oficina. El miedo a perder el trabajo ha propiciado el auge de este perfil que ya no calienta la silla, sino que se agarra a ella.
[foto de la noticia]

El presentismo se podría definir como un tipo de absentismo maquillado. Y, mientras los presentistas crecen en las empresas, el absentismo desciende. Al menos, eso es lo que reflejan las cifras barajadas en la Encuesta de Coyuntura Laboral del Ministerio de Trabajo (ECL) que estima que la tasa de absentismo ha descendido levemente del 3,8% en 2009 al 3,7% en 2010. Este dato permite plantear la posibilidad de que “el miedo a perder el empleo en plena crisis ha provocado un mayor interés por mantener la presencia física en el puesto de trabajo”, según el I Informe Adecco sobre absentismo.

Según una encuesta elaborada por Randstad, “en sólo dos años, ha aumentado en España el presentismo en cuarenta puntos porcentuales, lo que supone pasar del 45% registrado en 2010 al 85% actual”. Y el motivo no es otro que el temor a perder el trabajo. De hecho, seis de cada diez trabajadores, indica Randstad, admiten que se quedan más tiempo en su puesto de trabajo sólo por el miedo a perder el empleo, mientras que un 24% de los encuestados asegura que la falta de personal en su empresa es la principal causa. En ambos casos, la crisis ha sido la causante de la situación.

Sin embargo, este temor a perder el empleo no se traduce en una mayor productividad. Es decir, los trabajadores faltan menos pero no trabajan más. Tal y como indica Adecco en su informe, en todos las empresas, independientemente de su tamaño, en los dos tipos de contrato (tiempo completo y parcial) y en los tres sectores de actividad, a excepción del sector industria, se registran importantes reducciones en las horas efectivas en media anual por trabajador. Y es que el presentista, tal y como lo conocíamos hasta ahora, ha evolucionado hacía un tipo que no sólo pretende ‘hacer bulto’, sino también fingir que trabaja más que sus compañeros, lo que no significa que se cargue con más tareas sino que aparenta que las tiene. Y es que ésta es otra de las consecuencias de la delicada situación económica que está atravesando España y el débil mercado laboral en el que nos movemos.

Randstad identifica al presentista como un varón, menor de 25 años y con estudios básicos. El motivo es claro. “Es el estrato sociológico que más está sufriendo el desempleo, con cifras de paro juvenil que llegan al 46,4% y son, por lo tanto, los trabajadores que más miedo tienen a la hora dde perder su empleo”.

Otras tribus
El presentista le ha ganado la partida al absentista, y los acaparadores a los trepas. La falta de estabilidad laboral obliga a muchos trabajadores a cargarse más de la cuenta con tareas para parecer, a ojos del jefe, que es una figura indispensable.

Ya no se ven tantos pelotas ni trepas en las oficinas, ahora lo que abunda es la gente que no duda en trabajar más y hacer más horas creyendo que, de este modo, no será uno de los afectados por ERE y despidos. No en vano, 2011 ha sido el primer año en el que la estabilidad laboral se ha colado en el primer puesto del estudio internacional Randstad Employer Branding. Según este informe, la seguridad en el trabajo es el aspecto decisivo a la hora de buscar empleo, relacionado tanto con el puesto como con la empresa en la que se desea trabajar. El salario, el ambiente de trabajo o la conciliación familiar pierden peso.

Fuente: Expansion.com

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

¿Por qué hay gente que hace la pelota?. Grupos pelotofílicos

21 Abr

 

Aduladores, embelecadores, abrazafarolas, halagadores… Los pelotas tienen muchos nombres y son visibles revoloteando en torno a alguien poderoso con el fin de medrar. Su presencia, a veces, es vital para el jefe, pero a veces una catástrofe …..

John Fitzgerald Kennedy fue, seguramente, uno de los políticos con más carisma en la historia del mundo moderno. Como personaje de ficción, es el mandatario que más películas y series de televisión ha protagonizado: de hecho, es inevitable un cameo suyo en cualquier guión que transcurra a principios de los sesenta. Como objeto de culto, goza del honor de tener decenas de museos dedicados a él (incluso en un lugar tan alejado de EE.UU. como Berlín) y de ser el único gobernante al que también (o sobre todo) conocemos por sus siglas, como si de un rapero de éxito se tratase.

JFK era ya un mito en vida, entre otras cosas por las inteligentes frases que le hacían decir en sus discursos. Una de ellas, repetida en varias entrevistas, se ha convertido en un recordatorio que todo líder debería tener en cuenta: “Decidas lo que decidas, el 20% de las personas estará en contra”.

La cita recuerda algo que todo jefe, coordinador o director debería tener en cuenta en todo momento: el consenso total es imposible. Cuando se afrontan dilemas que afectan a un grupo de personas, cualquier resolución choca con los intereses y opiniones de algunas de ellas. Así pues, si tenemos responsabilidades y tomamos una decisión, es imposible que contentemos a todos. Si nos da la impresión de que así ha sido, deberíamos sospechar que al menos la quinta parte de las personas a nuestro cargo están ocultando sus críticas.

Pero la tentación de olvidar esto y centrarse en aquellos que nos bailan el agua es muy fuerte. El mismo Kennedy cayó en ese error en numerosas ocasiones, prefiriendo creerse a aquellos que alababan sus decisiones y le aseguraban que eran incuestionables y apartando a aquellos que podían criticar sus actuaciones.

El ejemplo más desastroso de esta aceptación del peloteo se produjo a principios de 1961. Aceptando una idea que curiosamente procedía en realidad de Richard Nixon (el adversario al que derrotó en las elecciones) JFK propuso invadir Cuba. En las reuniones con sus asesores –documentadas más tarde por uno de ellos, Arthur Schlesinger– se veía claro que los datos apuntaban a que la operación iba a ser un fracaso. Pero Kennedy estaba rodeado de amigos lisonjeros (había ido apartando a los más críticos de sus colaboradores) y nadie extrajo las conclusiones obvias de esos datos.

Como nos recuerda Schlesinger: “Quienes rodeaban al presidente creían que era una especie de rey Midas que convertía en oro todo lo que tocaba”. Allen Dulles y Richard Bissel –altos cargos de la CIA que habían prosperado camelando políticos– le dijeron al presidente que habría una insurrección armada a partir del desembarco en la bahía de Cochinos, ya que todo el pueblo cubano estaba contagiado por el atractivo de la figura de JFK. Nadie se atrevió a negar esos halagos porque se impuso la tendencia a adular al mito. Y la ilusión de unanimidad llevó a tomar una decisión suicida que, en realidad, no compartía la mayoría de asesores cuando se les preguntaba, como hizo Schlesinger, uno a uno.

La adulación forma parte de la vida social. Continuamente piropeamos a los demás, creyendo o no en esas virtudes ajenas. Los motivos son variados: necesidad de agradar al otro, empatía con su situación y ganas de animarle, interés en seducir a la persona… Ligando en un bar, despidiendo a un amigo que se va o escuchando las cuitas de un familiar, exaltamos con desparpajo los logros ajenos como parte de nuestras relaciones. Y no nos sentimos culpables porque nuestras afirmaciones sean falsas. Sabemos que la adulación es una droga que no hace daño… a no ser que la persona la inhale.

Sin embargo, cuando existe una relación de poder de por medio, el riesgo de que la persona absorba nuestros elogios e infle demasiado su ego con ellos es muy grande. A pesar de ello, muchas personas usan esa táctica para contentar a los que tienen más poder. El fenómeno es tan universal que, probablemente, todos los idiomas tienen una palabra para designarlo.

Los pelotas, los cobistas, los chaqueteros, los incombustiblemente lisonjeros aceptan cualquier opinión de la persona que sienten que está por encima, sin importarles si se trata de un error garrafal o una resolución que va a perjudicar a muchas personas. No son especialmente hábiles en las relaciones sociales (de hecho, es habitual que todo el mundo sepa de qué pie cojean). Su mérito, lo que ellos creen que les va a hacer medrar, es que nunca discrepan. Siempre están de parte del jefe en el momento crítico y funcionan comoparásitos: se unen a sus superiores porque creen que pueden vivir de su energía.

De hecho, su habilidad para sostener el ego ajeno suele ser su mayor fortaleza: no creen necesario desarrollar sus capacidades laborales porque presumen que gozando del favor de los de arriba todo va a ir bien. Cuando se comienza una relación de camelo así es porque uno piensa que mientras esté en relación simbiótica con su jefe, puede ahorrarse esfuerzos en su vida profesional. Como recordaba Adlai Stevenson, otro político propenso a las citas: “El poder corrompe, pero la falta de poder corrompe absolutamente”.

Para el superior, por su parte, el halagador es útil porque es un proveedor de autoestima. A él, como a cualquier persona, le gusta que le den coba: los experimentos demuestran, por ejemplo, que cuando alguien habla de nosotros tendemos a no escuchar apenas las críticas y atender predominantemente a los halagos. Nos autoengañamos (y es adaptativo que lo hagamos) pensando que somos más eficaces y especiales que lo que demuestra la realidad. Y tenemos propensión a rodearnos de aquellos que sostienen esa necesaria falacia.

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Obsolescencia programada: todo se rompe con un único objetivo, vender

17 Abr
Productos más frágiles y menos duraderos con una ciclo de vida programado de forma premeditada y anticipada para estimular y generar con ello entre los consumidores una mayor necesidad y demanda

Podríamos decir entonces como bien indica el titular de este artículo que “todo se rompe” o todo queda obsoleto con un único objetivo: Que la rueda del consumo siga girando y funcionando. Para muchos considerada como la gran estafa al consumidor, y para otros la única alternativa a la sostenibilidad de muchos negocios, empresas y fabricantes.

Y así nos lo mostraban el ya famoso y fantástico documental “Comprar, tirar, comprar”, dirigido por Cosima Danoritzer, que nos descubría los entresijos y secretos de la Obsolescencia Programada, aportando pruebas a la más o menos fundada sospecha de que buena parte de los productos de consumo están fabricados para no durar.  A través de este documental, descubrimos la cara oculta de la mercadotecnia donde la obsolescencia programada se perfila como “el plan oculto” ideado para beneficiar exclusivamente al fabricante, dado que en algún momento fallará el producto obligando al consumidor a que adquiera o lo reemplace por otro nuevo.

La bombilla de livermore

Este es sin duda el ejemplo más representativo que puede ayudarnos a comprender que ha pasado durante más de un siglo y cuales han sido las consecuencias de esta Obsolescencia Programada cuya etapa inicial se desarrollo en la década de los años 20.

Poco antes, en la estación de bomberos de Livermore se encendía por primera vez en el año 1901, la bombilla más famosa de todos los tiempos. La que desde entonces no ha dejado de mantener viva su llama de luz, entrando a formar parte del Record Guinness como la bombilla más resistente y duradera de la historia. Inclusive superando la vida útil de 3 webcams que durante años han sido testigos de su resistencia al paso del tiempo.

Evidentemente, este factor suponía un gran problema para los fabricantes, ya que cuanto más larga era la vida util de un determinado producto, también lo era el ciclo de compra del propio consumidor. Lo que reducía drásticamente las ventas y beneficios de las compañías. La solución: productos más frágiles y menos duraderos con una ciclo de vida programado de forma premeditada y anticipada para estimular y generar con ello entre los consumidores una mayor demanda.

Obsolescencia y Competitividad

A pesar de que para muchos esta actitud pudiera parecer impropia de empresas competitivas cuyo objetivo fuese el de ofrecer productos superiores a los de su más directa competencia, lo cierto es que el plan maestro de la Obsolescencia Programada, es un juego del que todos forman parte de forma interesada, y que es sometido a la presión de organismos, lobbies y cárteles con fuerte control y grandes intereses económicos.

Ningún gran fabricante parece poder escapar a dicho control, bien por interés propio o por presiones externas. No interesa que el ciclo establecido para el consumo pierda su ritmo, y con ello la posibilidad de seguir generando mayores beneficios a pesar de suponer una desventaja para el propio consumidor.

Pero no es necesario esperar al fallo de un producto para enfrentarnos a los efectos de este fenómeno. La tecnología hoy en día nos permitiría disponer de dispositivos muchos más avanzados que los actuales. sin embargo “nos venden la moto” con algo que supuestamente parece novedoso para seis meses más tarde sorprendernos con algo mejor. ¿Les suena? ¿Quién no ha comprado un teléfono móvil que a los pocos meses ha visto superadas sus prestaciones por otro de la misma marca? Esta es otra de sus variantes conocida como la “Obsolescencia por modas”. La que sin necesidad de que el producto llega al fin de su vida útil, lo vuelve obsoleto y genera un efecto similar en la mente del consumidor, que concibe que su producto ya no satisface sus necesidades o simplemente ha quedado anticuado.

Montse Garcia
Marketing y Comunicación integral

Hasta los trepas están en peligro de extinción

28 Mar

Artículo de Expansion.com hablando de los conocidos trepas. Ahora lo tienen más difícil porque a un buen líder le importa más el desarrollo profesional y los resultados de sus colaboradores, no las adulaciones, peloteos y que les bailen el agua. Si el líder permite tener trepas en su departamento, no formará un equipo de trabajo, tendrá sólo un equipo de personas. Una cosa es crear equipos diversos pero otra muy distinta es incluir profesionales que pueden abocar a la destrucción de los mismos.

Los especímenes más ingratos, rastreros y odiados de la tribu que convive en la oficina tienen los días contados. Los ascensos hay que ganárselos a pulso y las artimañas de los trepas para conseguirlo de forma gratuita no sirven.

Las organizaciones están cada vez más preocupadas por premiar a los que realmente aportan, no a los que buscan el beneficio individual a cualquier precio. Éstos viven ahora su peor pesadilla: la presión de los resultados, del jefe y, sobre todo, del equipo.“Conseguir resultados y beneficios constantes en el tiempo es la clave y ahí, el trepa no tiene sitio”. Esta afirmación de David Comí, socio director de Incrementis, ilustra uno de los motivos que lleva a pensar que estos personajes tienen los días contados en la empresa. El motivo parece bastante evidente: “Este tipo siempre quiere conseguir resultados visibles a corto plazo, por la vía que sea posible, el camino más corto. Si es necesario no respetar, mentir, desacreditar o aprovecharse de otras personas para conseguirlo lo hará”.

El trepa tiene poca empatía con sus compañeros y no establecer vínculos afectivos le permite seguir con su actividad. Su meta es llegar a lo más alto, caiga quien caiga. Pilar Jericó, socia directora de Be-Up, dice que eso que siempre ha sido mal visto en los grupos de trabajo, ahora es una evidencia a voces: “La crisis ha contribuido a una erosión emocional muy fuerte y los equipos tienden a apoyarse más que nunca. Ahora toca arrimar el hombro. Los que vayan por libre quedan fuera”.

El resultado de esta situación es que las personas disonantes, aquellas que no siguen al equipo, adquieren relevancia por el mal ambiente que generan. “El trepa es un perfil muy de logro, desconectado de la afiliación y la influencia, lo que le ciega para ver al otro”, señala Jericó.

¿Se puede reciclar a un trepa?

Cambiar comportamientos en un equipo de trabajo es difícil. Si se trata de personas que durante una buena temporada, sobre todo en la época de bonanza, se sentían cómodos en la individualidad todo se complica. Entonces los trepas campaban a sus anchas, conseguían sus objetivos sin preocuparse más que de ellos mismos. Jericó asegura que esa estrategia ya no funciona, “el éxito individual no es tal si este no contribuye al equipo. Si el profesional no aporta, sus méritos pasan inadvertidos”.

En opinión de Comí, para conseguir resultados se deben compartir metas y objetivos con otras personas, “para ello es necesaria la interacción y la colaboración mutua. Los profesionales deben desarrollar habilidades como la empatía, la escucha activa, la proactividad y la colaboración”.

Aunque en el caso del trepa se trata de comportamientos muy arraigados, la socia de Be-Up afirma que en estos momentos, el miedo a un posible despido si no se produce un cambio de actitud ayuda: “Recordemos que se trata de tipos que quieren destacar a cualquier precio. No obstante es el momento de que el líder actúe contra ellos y salga reforzado”.

Desenmascarar al malo

Como en cualquier tribu, conseguir expulsar al tóxico puede convertirse en un aliciente que, en el caso de entornos laborales, puede traducirse en un aumento de la productividad. Jericó asegura que el jefe que logre librarse del trepa puede salir favorecido, “y no sólo por quitarse de encima a este tipo, sino a todos aquellos considerados disonantes que pueden generar ruido. Una cosa es crear equipos diversos pero otra muy distinta es incluir profesionales que pueden abocar a la destrucción de los mismos”.

Los victimistas, los vampiros emocionales capaces de robar la energía ajena en su propio beneficio o los mandones también están en peligro de extinción. Según Comí, dejar a la vista a estos personajes “aumentará el clima de colaboración entre compañeros y se creará un ambiente más positivo y básico para que las personas tengan un alto rendimiento. Esto se concentra en probar, arriesgar y conseguir, no sólo en cumplir órdenes”.

Los buenos jefes son los grandes beneficiados por esta coyuntura. Ahora tienen la oportunidad de penalizar las malas prácticas de los trepas, “dejar claro que lo que importa son los resultados y el desarrollo profesional de sus colaboradores, no las adulaciones, peloteos y que les bailen el agua. Si el líder permite tener trepas en su departamento, no formará un equipo de trabajo, tendrá sólo un equipo de personas”, sentencia Comí.

Fuente: Expansion.com

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

Sonrie

10 Mar

Porque siempre hay motivos ….

 

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

Día internacional de la mujer trabajadora

8 Mar

 

 

Se ha hecho pero aún queda mucho por hacer ……

 

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

Los lunes

8 Mar

Montse García

@modernmarketing

Risoterapia para empresas

7 Mar

Recientemente estuve en una actividad de Risoterapia para empresas y lo cierto es que me encantó. La impartieron Enric Castelví y Digna Sieiro, de DIVERRISA. Fantástica. Recomiendo a empresas a realizar este tipo de actividades en Convenciones, Eventos varios, actividades con clientes, ….

La risa es activa, creativa , abierta, contagiosa, generadora, universal. La risa pertenece a toda la humanidad, cohesiona y fortalece las relaciones humanas y las enriquece.

¿Sabías que a los seis años nos reímos hasta 300 veces al día, pero poco a poco la sociedad va mutilando esa capacidad natural de reír y nos convierte en personas serias, trascendentes y tristes, de tal forma que al llegar a los veinte años de edad apenas si reímos de quince a veinte ocasiones por jornada? ¿Qué es lo que pasa? . En la edad adulta nos reímos tan poco porque en la pubertad, al incorporarnos plenamente a la vida social se nos educa para que no riamos con frecuencia, para no parecer despreocupados y provocar desconfianza en los demás.

Así, paulatinamente vamos dejando la cara alegre, para volvernos una personas serias y rígidas. En ese momento dejamos de practicar el mejor de nuestros gestos, quizá el único, que diferencia a los humanos de los demás seres: la risa.

No sólo perdemos lo que se define como una “expresión emocional de la alegría y la felicidad que lleva a conseguir un estado placentero”, sino que además nos privamos de una de las mayores fuentes de salud física y psicológica.

Beneficios de la risa (según web diverrisa)

  • Genera confianza: La risa es un signo de confianza en un compañero o amigo y un ritual que desarma cualquier signo de agresividad o amenaza. Por esto el encuentro con un extraño no produce ninguna clase de risa, pero sí, se produce en un encuentro repentino con un viejo amigo. La risa es una de las conductas mas común y frecuente entre dos perrsonas que se conocen y se encuentran cómodas en un encuentro. Por eso cuando conseguimos que dos personas se rian juntas mientras se relacionan, se establece un poderosos vínculo de confianza.
  • Desarrolla lazos de amistad: Cuando dos o más personas rien juntas, se desarrollan entre ellas lazos de amistad, capaces de desbancar las posibles barreras y distancias que puedan existir entre personas extrañas. Y eso se produce de manera muy rapida y sólida, ya que les une la sensación de felicidad y bienestar que han experimentado de forma conjunta en un mismo espacio de tiempo y lugar.
  • La risa cohesiona un grupo y aumenta la empatía del grupo
  • Reduce la distancia entre dos o más personas: Cuando reimos con otras personas las barreras de la inhibición y de la verguenza desaparecen y facilitan y promueven la comprensión, el encuentro, el contacto, las caricias y los abrazos.
  • Potencia el amor: cuando reimos desarrollamos vínculos emocionales que hacen que tengamos la sensación de proximidad, de empatía, nos permite relacionarnos desde el pensamiento positivo, el optimismo y los buenos sentimientos, desde la complicidad, desde la sencillez, desde la autenticidad  de las emociones positivas y desde el corazón.
  • Alquimia de la sexualidad y el orgasmo: La risa aumenta la apacidad de dar y recibir amor y placer en una relación sexual de pareja. Está relacionada con la calidad del amor hacia la pareja que puede tener la persona y sobre todo, al aumentar la cantidad de serotonina, hace que los orgasmos sean mucho más potentes, prolongados y placenteros.
  • Elixir de seducción: La risa rejuvenece, energetiza y hace que nuestros ojos brillen. Aumenta nuestro riego sanguineo y hace que nuestro semblante sea mucho más juvenil y atractivo. Realza la simpatia y la comunicación creativa, y actua como reclamo de las personas que nos rodean, predisponiendonos a la alegria y el bienestar.
  • Excitante de la creatividad: la risa disipa las preocupaciones, la vergüenza, la timidez y el miedo, barreras que dficultan la capacidad para ver las cosas desde otro punto de vista, desde otra perspectiva y sin miedo a equivocarnos. Hace que ensayemos nuevos pensamientos, acciones y estrategias, desde el optimismo y el pensamiento positivo, que nos permitan encontrar nuevas formas de hacer y de pensar. Se recupera la magia y la creatividad del “niño interior”.
  • Motor de la desinhibicion:La Risa desbloquea y carga de energía positiva nuestro cuerpo, estimula lo mejor de nosotros y tiene una fuerte acción fisiológica y emocional, también rompe barreras; la risa desarma, funde el hielo, disuelve el formalismo, suprime los convencionalismos y crea complicidad y deseo de convivencia.Se produce una desinhibición muy positiva y sorprendente.
  • Raíz de la valentía: La risa es una gran válvula de escape, que nos ayda a reducir las tensiones y el miedo. Al reir las cosas que nos atemorizan parecen menos amenazantes y peligrosas  podemos afrontar la situación con mayor confianza,  seguridad y con menos miedo al fracaso. y aumenta la resistencia a la frustración. Reirse de uno mismo es la primera forma de conseguirlo. “Reir nos hará libres”
  • Paraguas de las preocupaciones y el estrés: Reir es el mecanismo antagónico a la preocupación y el estrés. Cuando reimos a carcajada limpia no es imposible pensar, nuestro cerebro está cortocircuitado, por lo que es una magnifica forma de parar los pensamientos inutiles y circulares. Por otra parte al generar endorfinas, reducimos las hormonas del estres y los pensamientos que lo retroalimentan.
  • Crema hidratante para la piel y las arrugas: Cuando reímos hacemos que todo nuestro cuerpo y en especial la piel se oxigene y se hidrate. Por otro lado, ejercitamos y estiramos la piel del rostro, haciendo desaparecer las arrugas de expresión y de preocupación.
  • Llama del optimismo y antídoto contra el mal rollo : Cuando reimos es imposible estar enojado o de mal humor, ver el lado cómico de la vida o de nosotros mismos, nos hace más flexibles, comprensivos, tolerantes, optimistas y simpáticos. Por otra parte las endorfinas que segregamos al reir, instauran en nosotros una actitud positiva, optimista y de autoaceptación.
  • Epidemia contagiosa: Se relata que en el año 1962, sucedió una epidemia de risa entre los escolares de una escuela de Tangannyka, que duró seis meses y que obligó a cerrar temporalmente la escuela. Ja,ja,ja… Además dicen que las células espejo, hacen que imitemos conductas o imágenes en nuestro cerebro como si las estuvieramos viviendo en realidad y ya os imaginais, “a reir se ha dicho”, jajajajaja…
  • Lubricante contra los roces escoceduras y malos entendidos: en una situación embarazosa la risa representa un gesto de apaciguamiento, una forma de disminuir el enojo y la tensión. Si la persona que esta enfrente se une a la risa, se disipa el riesgo de confrontación.
  • Analgésico contra el dolor físico y espiritual: Cuando reímos, el cerebro emite unos estímulos que activan la segregación de endorfinas, específicamente las encefalinas. Estas sustancias, que poseen unas propiedades similares a las de la morfina, tienen la capacidad de aliviar el dolor, e incluso de enviar mensajes, desde el cerebro hasta los linfocitos y otras células, para combatir los virus y las bacterias.
  • Manifestación de  nuestra alegría: la risa es la manifestación de lo contento que te tienes a ti mismo.
  • La risa afloja las tensiones físicas y mentales: Cuando alguien ríe intensamente se relajan todos los músculos del cuerpo, y muchas veces hay que apoyarse para no caer. Otras veces llegan a relajarse los esfínteres. La risa es un relajo que inhibe la respuesta biológica de “pelear o huir”. La risa es tremendamente relajante, es una gran meditación. Si puedes reir totalmente, si puedes reir con totalidad, entrarás en un espacio de no-mente, de no-tiempo. La mente lógicamente vive de expectativas, la risa es algo que viene del más allá. La mente está siempre intentando averiguar qué es lo que va a ocurrir. Y de repente ocurre algo que es justamente lo contrario de tus expectativas: en este momento la mente se para.

Montse García

Marketing y Comunicación integral

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La experiencia en épocas de crisis

7 Mar

En tiempos de crisis como el que estamos viviendo las canas aportan valor. Es que son los directivos seniors tienen esa experiencia que hoy es un valor en alza y las empresas lo saben.

La demanda va apuntando a profesionales que saben gestionar un negocio en tiempos difíciles y las empresas necesitan gente que no requiera demasiado tiempo en aprender. Las compañías se apoyan en el conocimiento de esas personas para tomar decisiones.

Las empresas buscan la experiencia; buscan profesionales que hayan lidiado situaciones adversas y que entiendan en su conjunto los problemas de la compañía, quieren una visión global de la compañía. En el nuevo marco económico mundial los ejecutivos juniors necesitan tiempo para adquirir esa experiencia y contar, más que nunca, con los conocimientos de los senior.

Y es que, la experiencia es un grado.

Los medios que más utilizan los ejecutivos seniors es su propia red de contactos, creando una consultora o mediante contratos de interim management.

 

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing