Motivaciones. No a todos nos motiva lo mismo ….

7 Mar

En ocasiones realizan evaluaciones anuales a los trabajadores, pero estas evaluaciones se basan sobre todo en resultados cuantitativos y examen de competencias y, en pocas ocasiones marcan una meta para el futuro como puntos de mejora y plazos de cumplimiento. Casi nunca se habla sobre expectativas y motivaciones del empleado, y mucho menos existe implicación en el diseño de un plan de carrera que permita alcanzar esas metas. Por ello, no nos sorprende que un profesional valioso y con inquietudes cambie de compañía.

Si me baso en la pirámide de Maslow. Los directivos a cargo de sus empleados o el departamento de RR.HH ,o gerencia en empresas pequeñas, deberían averiguar qué necesidades particulares motivan a cada trabajador.  Si hay algunos que sólo ambicionan cubrir sus necesidades de reconocimiento, a estas personas sus superiores deberán agradecerles constantemente el trabajo bien hecho, deberán manifestarles su satisfacción por el buen hacer y premiarles por ello. Si otro empleado tiene deseos de desarrollo profesional, deberá ofertarle cursos de formación y diseñarle un plan de carrera que le permita alcanzar las metas que ambiciona. Si hay personas con afán de logro, la empresa deberá proveerle metas que le supongan un reto profesional y recompensarle por conseguirlas. Porque a todos no nos mueve lo mismo, además, según la etapa de nuestra vida nuestras motivaciones van cambiando, evolucionando.

Si se conoce los objetivos vitales, las motivaciones y se diseñan estrategias particulares que satisfagan las necesidades de esas personas, la implicación y la motivación de esos empleados será máxima y su contribución a los objetivos empresariales estará garantizada.

Pirámide de Maslow:

  1. Existen al menos cinco tipos de fines, que podemos llamar necesidades básicas. Brevemente, estas son las fisiológicas, de seguridad, amor, estima y autorrealización. Además, estamos motivados por el deseo de alcanzar y mantener las diversas condiciones sobre las que se asientan dichas satisfacciones básicas y por ciertos deseos más intelectuales.
  2. Estos objetivos básicos están relacionados entre sí, ordenándose en una jerarquía de preeminencia. Esto implica que el fin más importante en cada momento monopolizará la conciencia y tenderá a concentrar las diversas capacidades del organismo para su obtención. Las necesidades menos preeminentes serán minimizadas, incluso olvidadas o negadas. Pero cuando una necesidad queda aceptablemente satisfecha, la necesidad superior en la jerarquía emerge, y tiende a dominar la vida consciente y a servir como centro del comportamiento, puesto que las necesidades ya satisfechas no son motivadores activos. Por tanto, el hombre es un animal con perpetuos deseos.

Abraham Maslow. “A Theory of Human Motivation”, Psychological Review 1945.

Las necesidades del ser humano se escalonan desde las más básicas a las más sublimes.

  1. En el primer estadio nos encontramos con las más básicas, las fisiológicas: alimento, vestido, salud o cobijo.
  2. Cubiertas éstas, la siguiente inquietud pasa a ser la seguridad: garantizar tanto la continuidad de los aprovisionamientos básicos, como la protección frente a cualquier daño o contratiempo.
  3. En el tercer estrato de la pirámide se encuentran la búsqueda de la aceptación social, el amor familiar y romántico. Aquí surgen necesidades de identificarse y compartir las aficiones de un grupo social y de ser aceptado como miembro sin tener en cuenta la propia aportación.
  4. Una vez integrado en grupos sociales (familia, amigos), el individuo empieza a sentir la necesidad de obtener prestigio, éxito, el reconocimiento propio y el de los demás.
  5. Los individuos que tienen cubiertos todos estos escalones llegan a la culminación y desean sentir que están dando de sí todo lo que pueden, desean crear, realizarse.

Por lo tanto, los profesionales buscan satisfacer unos objetivos, necesidades vitales en el seno de la empresa. La empresa debe preocuparse por saber cuáles son esas metas individuales de cada uno de sus trabajadores, cuáles son sus motivaciones (a unos les motivarán el salario, otros el reconocimiento, otros la pertenecia al grupo ……). Si ambos objetivos se alinean (los personales y los empresariales), se establece una sinergia tremendamente productiva. Se puede conseguir así, la implicación máxima y compromiso de los profesionales dentro de la compañía.

 

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: