¿Qué directivos o directivas quieren las empresas ?

12 may

Hablamos de un mercado cada día más exigente que lleva a las empresas a demandar nuevas habilidades y competencias para sus empleados con el fin de obtener mejores resultados de forma más eficiente, aumentando la productividad y la competitividad de sus negocios. El escenario actual obliga a los directivos y mandos intermedios a desarrollar habilidades camaleónicas y reinventarse o reciclarse, si es necesario.

Hoy en día se necesita conocimiento técnico y experto. La experiencia, habilidad en las técnicas de negociación y cualidades interpersonales como la proactividad o la capacidad de adaptación son algunas de los aspectos más valorados en los directivos y mandos intermedios. Sin olvidarnos de las relaciones con las personas, sabiendo persuadir, animar y motivar.

La suma de estas habilidades, junto a la formación específica, podría detallarlas en estos 10 puntos:

1. Capacidad de adaptación: permitiendo una mejor integración y relación de los equipos de trabajo, clientes y proveedores.  Alta tolerancia a los cambios y pronta adaptación a ellos.

2. Idiomas, al menos inglés. Según la posición, se podrán necesitar otros.

3. Capacidad de innovación y creatividad. Tener claras las ideas. Cuestionar los límites de lo que nos rodea y tener la capacidad de generar nuevas realidades.

4. Lealtad: las personas con experiencia dentro de la empresa son la rentabilización de una inversión que ya se ha realizado.

5. Polivalencia: un empleado con habilidades en diferentes campos y que pueda desempeñar trabajos en diversos puestos puede abarcar más fases dentro del proceso de producción y, por tanto mejor coordinación de diversas áreas.

6- Organización, planificación y capacidad de asumir riesgos. Tener orientación a resultados pero, a la vez, saber reconciliarse con la posibilidad de un fracaso.

7. Proactividad: tomando iniciativas en el desarrollo de proyectos creativos y asumir las responsabilidades que esos proyectos implican, siempre rodeándose de de positividad y optimismo intentando ver siempre el vaso medio lleno.

8. Capacidad de trabajo: concentrar las energías en su tarea y llevarla a cabo aunque ello implique más esfuerzo de lo normal.

9. Capacidad de negociación: para alcanzar negociaciones y mejorar las condiciones costo – beneficio.

10. Habilidades interpersonales: muy necesarias para mantener una comunicación interna fluida, un ambiente laboral agradable y motivador, así como un alto nivel de trabajo en equipo, sabiéndolo gestionar y coordinar. Asimismo optimizar el talento.

Las relaciones con clientes y proveedores también se ven beneficiadas con un trabajador con buenas aptitudes para las relaciones sociales. Sin olvidarnos que deben saber manejar las percepciones que todos los demás tienen de ellos.

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

El presentista, el rey de las tribus en la oficina

12 may
Interesante artículo de http://www.expansion.com/ hablando sobre una figura que se da en gran parte de las empresas y muy de acuerdo en la exposición que afirma que el presentista, tal y como lo conocíamos hasta ahora, ha evolucionado no sólo pretendiendo ‘hacer bulto’, sino también fingiendo que trabaja más que sus compañeros, lo que no significa que se cargue con más tareas sino que aparenta que las tiene. Y ésta es otra de las consecuencias de la delicada situación económica que está atravesando España y el débil mercado laboral en el que nos movemos. ¿Quién no ha conocido o conoce personas que actúan de esta manera?
El artículo dice:
Ni el trepa, ni el pelota, ni el relaciones públicas. Con la crisis, el presentista es la figura con más notoriedad en la oficina. El miedo a perder el trabajo ha propiciado el auge de este perfil que ya no calienta la silla, sino que se agarra a ella.
[foto de la noticia]

El presentismo se podría definir como un tipo de absentismo maquillado. Y, mientras los presentistas crecen en las empresas, el absentismo desciende. Al menos, eso es lo que reflejan las cifras barajadas en la Encuesta de Coyuntura Laboral del Ministerio de Trabajo (ECL) que estima que la tasa de absentismo ha descendido levemente del 3,8% en 2009 al 3,7% en 2010. Este dato permite plantear la posibilidad de que “el miedo a perder el empleo en plena crisis ha provocado un mayor interés por mantener la presencia física en el puesto de trabajo”, según el I Informe Adecco sobre absentismo.

Según una encuesta elaborada por Randstad, “en sólo dos años, ha aumentado en España el presentismo en cuarenta puntos porcentuales, lo que supone pasar del 45% registrado en 2010 al 85% actual”. Y el motivo no es otro que el temor a perder el trabajo. De hecho, seis de cada diez trabajadores, indica Randstad, admiten que se quedan más tiempo en su puesto de trabajo sólo por el miedo a perder el empleo, mientras que un 24% de los encuestados asegura que la falta de personal en su empresa es la principal causa. En ambos casos, la crisis ha sido la causante de la situación.

Sin embargo, este temor a perder el empleo no se traduce en una mayor productividad. Es decir, los trabajadores faltan menos pero no trabajan más. Tal y como indica Adecco en su informe, en todos las empresas, independientemente de su tamaño, en los dos tipos de contrato (tiempo completo y parcial) y en los tres sectores de actividad, a excepción del sector industria, se registran importantes reducciones en las horas efectivas en media anual por trabajador. Y es que el presentista, tal y como lo conocíamos hasta ahora, ha evolucionado hacía un tipo que no sólo pretende ‘hacer bulto’, sino también fingir que trabaja más que sus compañeros, lo que no significa que se cargue con más tareas sino que aparenta que las tiene. Y es que ésta es otra de las consecuencias de la delicada situación económica que está atravesando España y el débil mercado laboral en el que nos movemos.

Randstad identifica al presentista como un varón, menor de 25 años y con estudios básicos. El motivo es claro. “Es el estrato sociológico que más está sufriendo el desempleo, con cifras de paro juvenil que llegan al 46,4% y son, por lo tanto, los trabajadores que más miedo tienen a la hora dde perder su empleo”.

Otras tribus
El presentista le ha ganado la partida al absentista, y los acaparadores a los trepas. La falta de estabilidad laboral obliga a muchos trabajadores a cargarse más de la cuenta con tareas para parecer, a ojos del jefe, que es una figura indispensable.

Ya no se ven tantos pelotas ni trepas en las oficinas, ahora lo que abunda es la gente que no duda en trabajar más y hacer más horas creyendo que, de este modo, no será uno de los afectados por ERE y despidos. No en vano, 2011 ha sido el primer año en el que la estabilidad laboral se ha colado en el primer puesto del estudio internacional Randstad Employer Branding. Según este informe, la seguridad en el trabajo es el aspecto decisivo a la hora de buscar empleo, relacionado tanto con el puesto como con la empresa en la que se desea trabajar. El salario, el ambiente de trabajo o la conciliación familiar pierden peso.

Fuente: Expansion.com

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

¿Por qué hay gente que hace la pelota?. Grupos pelotofílicos

21 abr

 

Aduladores, embelecadores, abrazafarolas, halagadores… Los pelotas tienen muchos nombres y son visibles revoloteando en torno a alguien poderoso con el fin de medrar. Su presencia, a veces, es vital para el jefe, pero a veces una catástrofe …..

John Fitzgerald Kennedy fue, seguramente, uno de los políticos con más carisma en la historia del mundo moderno. Como personaje de ficción, es el mandatario que más películas y series de televisión ha protagonizado: de hecho, es inevitable un cameo suyo en cualquier guión que transcurra a principios de los sesenta. Como objeto de culto, goza del honor de tener decenas de museos dedicados a él (incluso en un lugar tan alejado de EE.UU. como Berlín) y de ser el único gobernante al que también (o sobre todo) conocemos por sus siglas, como si de un rapero de éxito se tratase.

JFK era ya un mito en vida, entre otras cosas por las inteligentes frases que le hacían decir en sus discursos. Una de ellas, repetida en varias entrevistas, se ha convertido en un recordatorio que todo líder debería tener en cuenta: “Decidas lo que decidas, el 20% de las personas estará en contra”.

La cita recuerda algo que todo jefe, coordinador o director debería tener en cuenta en todo momento: el consenso total es imposible. Cuando se afrontan dilemas que afectan a un grupo de personas, cualquier resolución choca con los intereses y opiniones de algunas de ellas. Así pues, si tenemos responsabilidades y tomamos una decisión, es imposible que contentemos a todos. Si nos da la impresión de que así ha sido, deberíamos sospechar que al menos la quinta parte de las personas a nuestro cargo están ocultando sus críticas.

Pero la tentación de olvidar esto y centrarse en aquellos que nos bailan el agua es muy fuerte. El mismo Kennedy cayó en ese error en numerosas ocasiones, prefiriendo creerse a aquellos que alababan sus decisiones y le aseguraban que eran incuestionables y apartando a aquellos que podían criticar sus actuaciones.

El ejemplo más desastroso de esta aceptación del peloteo se produjo a principios de 1961. Aceptando una idea que curiosamente procedía en realidad de Richard Nixon (el adversario al que derrotó en las elecciones) JFK propuso invadir Cuba. En las reuniones con sus asesores –documentadas más tarde por uno de ellos, Arthur Schlesinger– se veía claro que los datos apuntaban a que la operación iba a ser un fracaso. Pero Kennedy estaba rodeado de amigos lisonjeros (había ido apartando a los más críticos de sus colaboradores) y nadie extrajo las conclusiones obvias de esos datos.

Como nos recuerda Schlesinger: “Quienes rodeaban al presidente creían que era una especie de rey Midas que convertía en oro todo lo que tocaba”. Allen Dulles y Richard Bissel –altos cargos de la CIA que habían prosperado camelando políticos– le dijeron al presidente que habría una insurrección armada a partir del desembarco en la bahía de Cochinos, ya que todo el pueblo cubano estaba contagiado por el atractivo de la figura de JFK. Nadie se atrevió a negar esos halagos porque se impuso la tendencia a adular al mito. Y la ilusión de unanimidad llevó a tomar una decisión suicida que, en realidad, no compartía la mayoría de asesores cuando se les preguntaba, como hizo Schlesinger, uno a uno.

La adulación forma parte de la vida social. Continuamente piropeamos a los demás, creyendo o no en esas virtudes ajenas. Los motivos son variados: necesidad de agradar al otro, empatía con su situación y ganas de animarle, interés en seducir a la persona… Ligando en un bar, despidiendo a un amigo que se va o escuchando las cuitas de un familiar, exaltamos con desparpajo los logros ajenos como parte de nuestras relaciones. Y no nos sentimos culpables porque nuestras afirmaciones sean falsas. Sabemos que la adulación es una droga que no hace daño… a no ser que la persona la inhale.

Sin embargo, cuando existe una relación de poder de por medio, el riesgo de que la persona absorba nuestros elogios e infle demasiado su ego con ellos es muy grande. A pesar de ello, muchas personas usan esa táctica para contentar a los que tienen más poder. El fenómeno es tan universal que, probablemente, todos los idiomas tienen una palabra para designarlo.

Los pelotas, los cobistas, los chaqueteros, los incombustiblemente lisonjeros aceptan cualquier opinión de la persona que sienten que está por encima, sin importarles si se trata de un error garrafal o una resolución que va a perjudicar a muchas personas. No son especialmente hábiles en las relaciones sociales (de hecho, es habitual que todo el mundo sepa de qué pie cojean). Su mérito, lo que ellos creen que les va a hacer medrar, es que nunca discrepan. Siempre están de parte del jefe en el momento crítico y funcionan comoparásitos: se unen a sus superiores porque creen que pueden vivir de su energía.

De hecho, su habilidad para sostener el ego ajeno suele ser su mayor fortaleza: no creen necesario desarrollar sus capacidades laborales porque presumen que gozando del favor de los de arriba todo va a ir bien. Cuando se comienza una relación de camelo así es porque uno piensa que mientras esté en relación simbiótica con su jefe, puede ahorrarse esfuerzos en su vida profesional. Como recordaba Adlai Stevenson, otro político propenso a las citas: “El poder corrompe, pero la falta de poder corrompe absolutamente”.

Para el superior, por su parte, el halagador es útil porque es un proveedor de autoestima. A él, como a cualquier persona, le gusta que le den coba: los experimentos demuestran, por ejemplo, que cuando alguien habla de nosotros tendemos a no escuchar apenas las críticas y atender predominantemente a los halagos. Nos autoengañamos (y es adaptativo que lo hagamos) pensando que somos más eficaces y especiales que lo que demuestra la realidad. Y tenemos propensión a rodearnos de aquellos que sostienen esa necesaria falacia.

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Obsolescencia programada: todo se rompe con un único objetivo, vender

17 abr
Productos más frágiles y menos duraderos con una ciclo de vida programado de forma premeditada y anticipada para estimular y generar con ello entre los consumidores una mayor necesidad y demanda

Podríamos decir entonces como bien indica el titular de este artículo que “todo se rompe” o todo queda obsoleto con un único objetivo: Que la rueda del consumo siga girando y funcionando. Para muchos considerada como la gran estafa al consumidor, y para otros la única alternativa a la sostenibilidad de muchos negocios, empresas y fabricantes.

Y así nos lo mostraban el ya famoso y fantástico documental “Comprar, tirar, comprar”, dirigido por Cosima Danoritzer, que nos descubría los entresijos y secretos de la Obsolescencia Programada, aportando pruebas a la más o menos fundada sospecha de que buena parte de los productos de consumo están fabricados para no durar.  A través de este documental, descubrimos la cara oculta de la mercadotecnia donde la obsolescencia programada se perfila como “el plan oculto” ideado para beneficiar exclusivamente al fabricante, dado que en algún momento fallará el producto obligando al consumidor a que adquiera o lo reemplace por otro nuevo.

La bombilla de livermore

Este es sin duda el ejemplo más representativo que puede ayudarnos a comprender que ha pasado durante más de un siglo y cuales han sido las consecuencias de esta Obsolescencia Programada cuya etapa inicial se desarrollo en la década de los años 20.

Poco antes, en la estación de bomberos de Livermore se encendía por primera vez en el año 1901, la bombilla más famosa de todos los tiempos. La que desde entonces no ha dejado de mantener viva su llama de luz, entrando a formar parte del Record Guinness como la bombilla más resistente y duradera de la historia. Inclusive superando la vida útil de 3 webcams que durante años han sido testigos de su resistencia al paso del tiempo.

Evidentemente, este factor suponía un gran problema para los fabricantes, ya que cuanto más larga era la vida util de un determinado producto, también lo era el ciclo de compra del propio consumidor. Lo que reducía drásticamente las ventas y beneficios de las compañías. La solución: productos más frágiles y menos duraderos con una ciclo de vida programado de forma premeditada y anticipada para estimular y generar con ello entre los consumidores una mayor demanda.

Obsolescencia y Competitividad

A pesar de que para muchos esta actitud pudiera parecer impropia de empresas competitivas cuyo objetivo fuese el de ofrecer productos superiores a los de su más directa competencia, lo cierto es que el plan maestro de la Obsolescencia Programada, es un juego del que todos forman parte de forma interesada, y que es sometido a la presión de organismos, lobbies y cárteles con fuerte control y grandes intereses económicos.

Ningún gran fabricante parece poder escapar a dicho control, bien por interés propio o por presiones externas. No interesa que el ciclo establecido para el consumo pierda su ritmo, y con ello la posibilidad de seguir generando mayores beneficios a pesar de suponer una desventaja para el propio consumidor.

Pero no es necesario esperar al fallo de un producto para enfrentarnos a los efectos de este fenómeno. La tecnología hoy en día nos permitiría disponer de dispositivos muchos más avanzados que los actuales. sin embargo “nos venden la moto” con algo que supuestamente parece novedoso para seis meses más tarde sorprendernos con algo mejor. ¿Les suena? ¿Quién no ha comprado un teléfono móvil que a los pocos meses ha visto superadas sus prestaciones por otro de la misma marca? Esta es otra de sus variantes conocida como la “Obsolescencia por modas”. La que sin necesidad de que el producto llega al fin de su vida útil, lo vuelve obsoleto y genera un efecto similar en la mente del consumidor, que concibe que su producto ya no satisface sus necesidades o simplemente ha quedado anticuado.

Montse Garcia
Marketing y Comunicación integral

Hasta los trepas están en peligro de extinción

28 mar

Artículo de Expansion.com hablando de los conocidos trepas. Ahora lo tienen más difícil porque a un buen líder le importa más el desarrollo profesional y los resultados de sus colaboradores, no las adulaciones, peloteos y que les bailen el agua. Si el líder permite tener trepas en su departamento, no formará un equipo de trabajo, tendrá sólo un equipo de personas. Una cosa es crear equipos diversos pero otra muy distinta es incluir profesionales que pueden abocar a la destrucción de los mismos.

Los especímenes más ingratos, rastreros y odiados de la tribu que convive en la oficina tienen los días contados. Los ascensos hay que ganárselos a pulso y las artimañas de los trepas para conseguirlo de forma gratuita no sirven.

Las organizaciones están cada vez más preocupadas por premiar a los que realmente aportan, no a los que buscan el beneficio individual a cualquier precio. Éstos viven ahora su peor pesadilla: la presión de los resultados, del jefe y, sobre todo, del equipo.“Conseguir resultados y beneficios constantes en el tiempo es la clave y ahí, el trepa no tiene sitio”. Esta afirmación de David Comí, socio director de Incrementis, ilustra uno de los motivos que lleva a pensar que estos personajes tienen los días contados en la empresa. El motivo parece bastante evidente: “Este tipo siempre quiere conseguir resultados visibles a corto plazo, por la vía que sea posible, el camino más corto. Si es necesario no respetar, mentir, desacreditar o aprovecharse de otras personas para conseguirlo lo hará”.

El trepa tiene poca empatía con sus compañeros y no establecer vínculos afectivos le permite seguir con su actividad. Su meta es llegar a lo más alto, caiga quien caiga. Pilar Jericó, socia directora de Be-Up, dice que eso que siempre ha sido mal visto en los grupos de trabajo, ahora es una evidencia a voces: “La crisis ha contribuido a una erosión emocional muy fuerte y los equipos tienden a apoyarse más que nunca. Ahora toca arrimar el hombro. Los que vayan por libre quedan fuera”.

El resultado de esta situación es que las personas disonantes, aquellas que no siguen al equipo, adquieren relevancia por el mal ambiente que generan. “El trepa es un perfil muy de logro, desconectado de la afiliación y la influencia, lo que le ciega para ver al otro”, señala Jericó.

¿Se puede reciclar a un trepa?

Cambiar comportamientos en un equipo de trabajo es difícil. Si se trata de personas que durante una buena temporada, sobre todo en la época de bonanza, se sentían cómodos en la individualidad todo se complica. Entonces los trepas campaban a sus anchas, conseguían sus objetivos sin preocuparse más que de ellos mismos. Jericó asegura que esa estrategia ya no funciona, “el éxito individual no es tal si este no contribuye al equipo. Si el profesional no aporta, sus méritos pasan inadvertidos”.

En opinión de Comí, para conseguir resultados se deben compartir metas y objetivos con otras personas, “para ello es necesaria la interacción y la colaboración mutua. Los profesionales deben desarrollar habilidades como la empatía, la escucha activa, la proactividad y la colaboración”.

Aunque en el caso del trepa se trata de comportamientos muy arraigados, la socia de Be-Up afirma que en estos momentos, el miedo a un posible despido si no se produce un cambio de actitud ayuda: “Recordemos que se trata de tipos que quieren destacar a cualquier precio. No obstante es el momento de que el líder actúe contra ellos y salga reforzado”.

Desenmascarar al malo

Como en cualquier tribu, conseguir expulsar al tóxico puede convertirse en un aliciente que, en el caso de entornos laborales, puede traducirse en un aumento de la productividad. Jericó asegura que el jefe que logre librarse del trepa puede salir favorecido, “y no sólo por quitarse de encima a este tipo, sino a todos aquellos considerados disonantes que pueden generar ruido. Una cosa es crear equipos diversos pero otra muy distinta es incluir profesionales que pueden abocar a la destrucción de los mismos”.

Los victimistas, los vampiros emocionales capaces de robar la energía ajena en su propio beneficio o los mandones también están en peligro de extinción. Según Comí, dejar a la vista a estos personajes “aumentará el clima de colaboración entre compañeros y se creará un ambiente más positivo y básico para que las personas tengan un alto rendimiento. Esto se concentra en probar, arriesgar y conseguir, no sólo en cumplir órdenes”.

Los buenos jefes son los grandes beneficiados por esta coyuntura. Ahora tienen la oportunidad de penalizar las malas prácticas de los trepas, “dejar claro que lo que importa son los resultados y el desarrollo profesional de sus colaboradores, no las adulaciones, peloteos y que les bailen el agua. Si el líder permite tener trepas en su departamento, no formará un equipo de trabajo, tendrá sólo un equipo de personas”, sentencia Comí.

Fuente: Expansion.com

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

Feliz Navidad y Próspero 2012

19 dic

QUIERO COMPARTIR CON VOSOTROS LOS MEJORES DESEOS DE AMOR, PAZ Y AMISTAD.

FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2012.

MONTSE GARCÍA. 

modernmarketing

Merry Christmas and a happy New Year 2012

19 dic

Merry Christmas and Best Wishes for a happy New Year 2012 !!

Montse García

Prettige Kerstdagen en een Gelukkig Nieuwjaar 2012

19 dic

Prettige Kerstdagen en een Gelukkig Nieuwjaar 2012 !

Montse García

Guía de recursos para la web 2.0

26 mar

Detallo una recopilación de recursos para la web 2.0 en la que encontraréis herramientas para multitud de aplicaciones. Muy útil!

Búsqueda

Educación

Facebook

Fotografías

Gestión del tiempo

Monitorización

Publicación

SEO

Trabajo en equipo

Twitter

Vídeo

Varios

Otras recopilaciones publicadas en otros blogs:

 

 

Fuente parcial: edirectivos

Montse García

Marketing y Comunicación integral

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Claves para estrategias de marketing social en pymes

26 mar

Empiezo explicando cinco motivos por los que que la presencia en redes sociales es beneficioso para la gran mayoría de negocios.

Tu audiencia ya está ahí:

Atrás quedaron ya los años en los que Internet era un reducto de un segmento muy particular de la sociedad. Ahora tu público potencial está ahí, navegando, trabajando, compartiendo sus intereses, buscando información, aprendiendo: en definitiva, comunicándose.

Cada vez es más habitual que, antes de comprar cualquier producto o servicio, consultemos Internet en busca de las mejores opciones, las características, los comentarios de otros usuarios, las alternativas y los mejores precios. La opinión del consumidor ya está en Internet y no estar ahí te resta visibilidad, dificultará a tus potenciales clientes encontrarte y te cierra un interesante camino para la fidelización: el contacto más personalizado que ofrecen las redes sociales.

Son increíblemente versátiles:

Prácticamente cualquier negocio puede beneficiarse de una buena presencia en social media. Incluso los negocios más tradicionales o con menos relación con las nuevas tecnologías. Las redes sociales sirven a las grandes marcas que necesitan reforzar permanentemente su imagen, pero también se pueden implantar en los mercados más tradicionales y menos tecnológicos.

Tu competencia ya está ahí:

La llegada del social media ha sido vertiginosa, de acuerdo, pero no es de esta mañana. Ya en 2009 la inversión publicitaria en estos canales fue suficientemente significativa como para que no podamos considerar a nadie que empiece hoy a usar el social media como canal de comunicación un early-adopter. Ser el primero en entrar pudo ser arriesgado, pero puede serlo aún más ser el último. El manido “Renovarse o morir” nunca ha tenido más sentido.

La inversión necesaria es comparativamente pequeña:

Un anuncio en un periódico, una cuña en la radio o un spot en la televisión suponen inversiones muy fuertes y que no todo el mundo se puede permitir. La publicidad en social media también requiere  inversión, y sobre todo una buena planificación, pero es mucho más asequible.

Es rentable:

Sí. A corto, medio y largo plazo la presencia en los social media y la utilización de sus recursos es rentable en términos económicos. La implicación y fidelización del usuario a través de estos nuevos canales puede ser enorme, y el ROI en redes sociales se obtiene en términos cuantitativos y cualitativos.

En conclusión, los social media abren nuevos mercados y nuevas formas para convertir a los clientes en usuarios y establecer con ellos una relación más directa y personal.

 

 

6 consejos estratégicos para que las pymes desarrollen acciones concretas y efectivas de marketing en el medio social.

Son de utilidad para implementar una estrategia exitosa por parte de las pequeñas empresa, campañas de marketing que tiene un coste económico realmente bajo para los enormes beneficios que puede reportar a la pyme.

1- Definir la estrategia

Antes de operar es necesario trazar un buen plan, definir una estregia adecuada en las redes sociales  en consonancia con otras estrategias de la empresa. Se deben definir correctamente los pasos antes de comenzar a desplejar las acciones de marketing en dicho medios. En el mismo sentido, es necesario medir la capacidad que tenga la organización para generar contenidos en las redes sociales donde se desea operar (lo puede hacer personal cualificado de la empresa, contratar o subcontratar).

2- Escuchar lo que las personas dicen de nuestra marca

Se considera necesaria para aplicar una buena estrategia de marketing social, el escuchar primero lo que dicen los consumidores de la empresa o marca. Esto permitirá una recogida de requisitos de la estrategia en cuestión y ayudará a definir objetivos consecuentes y esperados por los consumidores.

3- Influencia en la red

Es necesario identificar los roles existentes en los distintos sectores del mercado, para elegir el papel interesante a desempeñar y como relacionarse con los demas sectores.

4- Marcas pioneras

Antes de crear una marca sin más razón que por que otros la han creado, hay que analizar como otros han llegado a tener apoyo de los usuarios o del marketing social, aprender de los que tiene éxito es importante y no sólo copiarlos.

5- Gestión de reputación

Se debe analizar en tiempo real lo que se dice de nuestra firma, ser capaces de determinar la reputación de inmediato es tremendamente beneficioso y dará una situación acertada de la posición de la empresa. No sé recomienda entrar en juego con conversaciones negativas injustificadas, podría afectar a la reputación de forma directa.

6- Marca con algo diferente, útil o relevante

Es interesante generar conversaciones con contenido de marca, lo que aumentará la popularidad de la misma. Para ello es necesario inventar contenidos de calidad, originales y diferentes, que animen a participar.

 

Fuente parcial: ReadWriteWeb

Montse García

Marketing y Comunicación integral

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